Una daga se me clavaba en el corazon cada vez q veia que era otro el q besaba sus labios,q era otro el q acariciaba su piel,q era otro el q la besaba el cuella,q era otro el que ocupaba su corazon.
Me sentia rabioso,decepcionado por no ser yo el q estaba delante suya pero aun con todo eso la seguia amando con locura aunque fue precisamente eso,la locura, lo que nos llevo a nuestro tragico final.
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