Pasaban los dias y ni un musculo,ni el mas diminuto,se movia en su cuerpo para al menos darme un pequeña esperanza de que podriamos hacer lo q haciamos antes de aquel estupido y fatidico accidente.
Estaba triste,decaido e iba empeorando porque en mi interior sabia q no iba a mejorar,pero siempre he sido muy insistente en todo lo que e hecho i este caso no iba a ser menos.
Lo limpiaba,le ponia comida cerca suya,me quedaba horas mirando haber si se movia pro no, no se movia.
En un grito que se escucho en todo mi bloque dije:
¡¡¡¡¡MUEVETE MALDITO JARRON!!!!!!!!!!
Todo es cuestión de paciencia. Quizás si sigue intentándolo llegaré el día en el que al final hable. Naide esperó tanto para poder decir si será posible o no.
ResponderEliminarSaludos